TEGUCIGALPA, HONDURAS. Tras los cuestionamientos a los resultados y la falta de diversificación en la oferta turística durante la reciente Semana Morazánica, el Congreso Nacional anunció que buscará asumir un rol protagónico en el rescate del patrimonio histórico de Honduras, señalando una evidente falta de voluntad política y de estrategia institucional en la Secretaría de Turismo.
La propuesta fue planteada por el presidente del Poder Legislativo, Tomás Zambrano, tras una visita oficial a El Salvador, donde constató el éxito del aprovechamiento y la restauración de espacios patrimoniales como el Palacio Nacional y el centro histórico de San Salvador.
Inmuebles olvidados y rutas morazánicas sin explotar
Zambrano cuestionó que recintos de alto valor histórico en la capital —como la Casa Morazán, el Museo Villa Roy y la antigua Casa Presidencial— se encuentren en el olvido, asegurando que el principal obstáculo para su puesta en valor no ha sido la liquidez financiera, sino la falta de decisiones de Estado.
Asimismo, analistas y sectores culturales señalan que durante el feriado morazánico la promoción estatal se concentró casi exclusivamente en destinos de sol y playa, dejando de lado sitios clave vinculados a la gesta de Francisco Morazán, tales como el escenario de la Batalla de La Trinidad o La Maradiaga.
Asignación presupuestaria y exhibición de reliquias
Para revertir este panorama, el Congreso Nacional proyecta identificar partidas específicas dentro del próximo Presupuesto General de la República destinadas al Instituto Hondureño de Antropología e Historia (IHAH) y municipalidades para la restauración estructural, señalización y conservación de inmuebles históricos.
Entre las medidas planteadas destaca también la gestión para que el Banco Central de Honduras (BCH) permita la exhibición pública de reliquias históricas, como uno de los sables originales del prócer centroamericano.
El contraste con el modelo salvadoreño
El debate sobre la gestión de la Secretaría de Turismo, dirigida por Andrés Ehrler, cobró mayor relevancia tras confirmarse que más de 43,000 hondureños decidieron vacacionar en El Salvador durante la Semana Morazánica, atraídos en gran medida por su circuito cultural y de centro histórico, mientras la economía local no alcanzó las metas de movilización proyectadas.
El reto para el Legislativo y el Ejecutivo será transformar los anuncios parlamentarios en proyectos ejecutables con presupuesto asignado, guías capacitados y campañas efectivas para la próxima temporada vacacional.
