SANTA CRUZ DE YOJOA, HONDURAS. Una crecida de proporciones históricas en el Lago de Yojoa mantiene en alerta a las autoridades y ha dejado, de manera preliminar, más de 500 familias perjudicadas y al menos 14 comunidades afectadas en los departamentos de Cortés, Santa Bárbara y Comayagua.
El incremento del nivel del embalse, que ya se aproxima a la importante arteria vial CA-5, mantiene incomunicados a varios sectores de municipios como Santa Cruz de Yojoa, Las Vegas y San José de Comayagua.
Un fenómeno sin precedentes en la zona
Durante una inspección en los puntos críticos, el ministro de la Comisión Permanente de Contingencias (Copeco), Reinaldo Sánchez, calificó la emergencia como «inédita». Residentes con más de cuatro décadas de habitar en las cercanías del lago manifestaron no haber presenciado una crecida de este nivel.
Sánchez detalló a LA PRENSA que se están desplegando acciones de asistencia humanitaria y evaluación de daños. Como parte de la respuesta inicial, se entregó ayuda a 300 familias en San José de Comayagua, donde la formación de una fuerte corriente de agua ha obstaculizado la movilidad e impidiéndoles el acceso a insumos básicos.
Las labores se realizan en coordinación con alcaldías locales, los Comités de Emergencia Municipal (Codem), la Secretaría de Infraestructura y Transporte (SIT), la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (Enee) y el Instituto de Conservación Forestal (ICF). Ante la continuidad de las precipitaciones, Copeco extendió la alerta verde en la zona.
Recuperación lenta y desafíos de ordenamiento territorial
Especialistas en meteorología advirtieron que el proceso de drenaje en las zonas anegadas podría prolongarse por varios meses. De acuerdo con Alberto López, meteorólogo del organismo de socorro, la composición del suelo dificulta la rápida absorción del agua, por lo que la disminución de los niveles dependerá en gran medida de la evaporación solar y el viento.
Investigaciones técnicas revelan el impacto del fenómeno:
- Incremento del espejo de agua: En octubre de 2026, la superficie acuática alcanzó aproximadamente 8,606 hectáreas, lo que representa un aumento de 293.65 hectáreas en comparación con la temporada seca de este año, superando el promedio histórico de 7,624.22 hectáreas.
- Crecimiento urbano: El área construida en el perímetro del lago aumentó de 92.6 hectáreas en 2020 a unas 107.1 hectáreas proyectadas para 2025, evidenciando construcciones en franjas no permitidas.
Ante este panorama, las autoridades conformaron una comisión de seguimiento liderada por el viceministro Luis Suazo, orientada a evaluar las condiciones del terreno, atender a los damnificados y definir directrices para el ordenamiento territorial en la cuenca del lago.
